logojuntaexblanco 210x30

TIC y género: contenidos sexistas en la Red

Si en el anterior artículo hablábamos de la brecha digital de género y de la necesidad de un acceso pleno de la mujer a la Sociedad de la Información y el Conocimiento (SI), por las múltiples ventajas que ello acarrea no solo para la mujer, sino para las TIC y la sociedad en su conjunto, ahora nos centraremos en los contenidos de la SI, en la desigualdad que pueden generar y cómo podemos contribuir a realizar un cambio en este sentido. 

¿Qué contenidos predominan en Internet? ¿Quién los crea? ¿Se ven reflejados adecuadamente los puntos de vista, conocimientos e intereses de las mujeres? ¿Qué imagen de la mujer se proyecta en la Red? Estas son algunas preguntas que surgen en relación con el contenido en los espacios de Internet, los videojuegos o la realidad virtual.

2202245876 385c8ddae5 z

Las TIC ofrecen oportunidades de muy distinto tipo, pero también pueden contribuir a reforzar las desigualdades y estereotipos de género. Aunque se ha avanzado mucho en este terreno, en la actualidad todavía no existe una adecuada representación de los puntos de vista, conocimientos e intereses de las mujeres, ocasionado especialmente por el hecho de que estas intervienen en menor medida en la creación de contenidos: los contenidos están hechos por hombres, por lo que transmiten una visión androcéntrica.

Las TIC refuerzan y reproducen estereotipos y roles sexistas a través de la publicidad u otros canales de información o de entretenimiento, como los videojuegos. Internet no deja de ser una ventana al mundo, y si el mundo en que vivimos es machista, así se verá reflejado en la Red.

Estereotipos de género en la Red

Nuestra sociedad construye de manera dicotómica dos géneros, masculino y femenino, a los que asocia comportamientos y actitudes que muchas veces son independientes de las capacidades relacionadas con el sexo. En torno a ellos vamos creando nuestra propia identidad y construyendo nuestro yo y nuestras relaciones con los demás. 

  • Se consideran atributos masculinos la autonomía en lo público, la agresividad, el poder, la capacidad técnica, la habilidad espacial, la racionalidad, la fuerza física, la autoridad, la decisión, la torpeza emocional, la incapacidad para el detalle, la violencia, la dominación, la inflexibilidad...
  • Se consideran atributos femeninos la autonomía en lo privado, la sensibilidad, la delicadeza, la habilidad emocional, la generosidad, la capacidad para el cuidado, la habilidad para la comunicación, la fluidez verbal, la capacidad de seducción, la torpeza técnica, el pensamiento muy concreto, la debilidad, la sumisión, la subordinación o la escasa habilidad espacial.

Como decíamos, estos atributos son transmitidos a través de Internet, redes sociales y videojuegos, porque están presentes en mayor o menor medida en nuestra sociedad, donde son trasladados mediante agentes como la familia, la escuela, el lenguaje o los grupos de iguales, y pueden ser considerados como una forma de violencia (simbólica) sobre la mujer. Podemos concluir, por tanto, que la desigualdad de género ha adquirido formas nuevas, pero no ha desaparecido.

Sexismo en la publicidad

Los jóvenes han hecho de Internet, y en especial de las redes sociales, su canal de comunicación estrella. Las grandes marcas de ropa, comida, tecnología..., que han sabido ver muy bien esta realidad, han decidido introducir una nueva forma de marketing incorporando en estos canales cantidades ingentes de publicidad dirigida específicamente a los chicos y chicas. 

 A través de esta publicidad, capaz de atrapar a los  menores y de incrementar la asimilación inconsciente de sus mensajes, las chicas reciben desde muy pronto la consigna de que lo más importante es su aspecto, y a los chicos les llega esa imagen de ellas. Esto conduce a una cosificación de la mujer, que influye poderosamente en los roles que tanto los chicos como ellas mismas se asignan en las relaciones de pareja, dando lugar en ocasiones, incluso, a conductas de discriminación sexista y de violencia machista. 

Por otra parte, la imagen actual de la belleza que muestran muchos anuncios publicitarios es extrema y más imposible que nunca. Ahora se puede obtener una imagen impecable con los ordenadores, retocándola con Photoshop hasta hacerla inhumanamente perfecta.

Se anima a las chicas a buscar ese ideal imposible, de modo que se sienten frustradas, infelices. Además, los chicos, sometidos continuamente a este tipo de publicidad, acaban juzgando a las mujeres reales duramente, ya que desean alcanzar el modelo de perfección que se les muestra. Aunque hay que decir que, a partir de determinado momento (años 80), ellos también se sienten sometidos a la tiranía de los cuerpos perfectos. Un gran número de anuncios muestra a los hombres como objetos sexuales: cuerpos trabajados con “abdominales marcados, grandes pectorales y hombros anchos", una mezcla de musculatura y delgadez difícil de alcanzar en la vida real. 

Por otra parte, todavía en muchos anuncios publicitarios se suele mostrar a la mujer en posiciones de sumisión (tendidas en el suelo, con los ojos cerrados, vulnerables, con el cuerpo contorsionado, sujetando un objeto o apoyándose sobre un hombre, sexis y sexualmente disponibles, seductoras…), o dedicada a las tareas domésticas y al cuidado de los hijos. Sin embargo, a los hombres se les representa normalmente con postura bien erguida, observadores y conscientes de lo que pasa a su alrededor, controlando su cuerpo, con expresión agresiva, serios, dominadores… y físicamente atractivos. 

Veamos un ejemplo:

Resulta increíble comprobar cómo la mayor parte de la publicidad proyecta una imagen de la mujer que no refleja los avances conseguidos en las últimas décadas en el terreno de la igualdad. Eso explica en parte que muchos adolescentes asuman todavía los estereotipos femeninos y prejuicios propios de hace cuarenta años.  

Afortunadamente, también existen campañas publicitarias que intentan darle la vuelta a esta situación. Lo vemos en este vídeo:


Hay que recordar que la publicidad sexista es ilegal, por lo que podemos denunciarla utilizando canales como el que pone a nuestra disposición el Observatorio Andaluz de la Publicidad no Sexista

También existe la opción de denunciar un vídeo en YouTube que muestre este tipo de contenidos, uno de los canales a través de los que les llega más publicidad a nuestros jóvenes. Bastará con seguir estas sencillas instrucciones.

Sexismo en los videojuegos

lara croftLos estereotipos de género están presentes también en los videojuegos, que según Milagros Sáinz, directora del grupo de investigación en Género y TIC del Internet Interdisciplinary Institute (IN3) de la UOC, son un agente socializador fundamental en la adolescencia. "Quien juega, se identifica inevitablemente con los personajes". ¿Y cómo son estos personajes? "Los videojuegos generan modelos que fomentan la desigualdad: a menudo promueven la violencia y los estereotipos de héroes masculinos, mientras que las mujeres son presentadas como personajes secundarios que hay que salvar y que reproducen conductas igualmente discriminatorias".

En una investigación encargada y financiada por CIDE y el Instituto de la Mujer, realizada durante el año 2003 y 2004, se llega a la conclusión de que todos los videojuegos analizados reproducen estereotipos sexistas. Suelen estar hechos por hombres, por eso son los chicos los que más juegan, y en ocasiones dan muestras de incitación al sexismo. 

La representación femenina es menor que la de los hombres (17% frente a 64%), y la mujer generalmente aparece minusvalorada, y en actitudes dominadas y pasivas. Sus cuerpos son exagerados, con rasgos de personajes sacados del cómic o hasta del cine porno, y su vestimenta provocativa, aunque no responda a la situación en la que aparece el personaje. "Con este tipo de videojuegos las chicas aprenden la dependencia y los chicos la dominación".

Ante las protestas frente este tipo de “machismo”, se ha incorporado un mayor número de protagonistas femeninas, con unas actitudes y acciones similares a las de los héroes masculinos (aunque con un cuerpo siempre escultural), lo que no ha hecho sino exaltar aún más los valores y roles tradicionalmente masculinos.

Estereotipos de género en las redes sociales

woman 388076 640Los estereotipos presentes en la publicidad, Internet, videojuegos, cine, música… influyen especialmente en nuestros jóvenes y se ponen de manifiesto en las redes sociales, en las que se muestran tan activos.

Estudios recientes, como el titulado Comunicación 2.0 y 3.0de José Francisco Durán Medina, afirman que los adolescentes usuarios de redes sociales participan en el fomento de los estereotipos de género procurando que la forma de presentarse en sus perfiles corresponda con el modelo femenino o masculino adecuado. Las adolescentes entre 11 y 18 años se dedican más que los chicos a crear sus perfiles visuales desde el punto de vista estético y emocional, especialmente en las fotografías que muestran, en las que intentan aparecer atractivas, de la misma manera que los chicos quieren mostrar sus características más masculinizadas.

Estefanía Jiménez, profesora del Departamento de Comunicación Audiovisual de la Universidad del País Vasco, llama la atención sobre el hecho de que en las redes sociales, donde «si no tienes "likes", no interesas», las chicas reciben una mayor presión, ya que se ven sometidas a un modelo sexista según el cual deben mostrarse insinuantes y sexualmente activas en las fotografías: "Ahora que con las nuevas tecnologías tienen la posibilidad de crear y producir contenidos, resulta que justamente reproducen modelos ancestrales y machistas".

Las chicas suelen revelar más información, ya que han sido educadas para ser más abiertas y empáticas, mientras que los chicos reproducen el rol masculino, utilizan las redes sociales como espacios para ligar o hablar de sus aficiones, y no para exponer sus sentimientos. Esto hace que ellas se mantengan más expuestas a través del relato de sus intimidades, y por consiguiente sean más vulnerables, lo que favorece que se conviertan en blanco de la violencia machista.

Lenguaje sexista

A pesar de los importantes avances conseguidos en este sentido, la Web española utiliza en gran medida un lenguaje sexista, que afecta no solo a los mensajes verbales, sino a las imágenes y contenidos multimedia . Así lo demuestra un Estudio sobre lenguaje y contenido sexista en la Web, elaborado en el marco del proyecto Web con Género por la Fundación CTIC (Centro Tecnológico de la Información y la Comunicación), financiado por el Ministerio de Industria, a través del Plan Avanza y el Gobierno del Principado de Asturias, con la colaboración del Instituto Asturiano de la Mujer.

El estudio, en el que se analizaron webs de instituciones públicas, proyectos de la Sociedad de la Información y medios de comunicación, pone de manifiesto un uso abusivo del masculino genérico en fórmulas de bienvenida o en formularios de registro (Bienvenido, Bienvenidos, Usuario, Ciudadano…), aunque en un intento por cambiar esta situación hay otras que emplean la arroba o la barra para incluir a ambos sexos (ejemplo: “jóvenes conectad@s”), el desdoblamiento de los términos en masculino y femenino (“madre y padre”) o el uso de vocablos impersonales sin marca de género (“ciudadanía”, “profesorado”…).

Sin embargo, más allá del masculino genérico, existe un uso de la lengua que supone un trato discriminatorio hacia el sexo femenino más grave, y que deberíamos erradicar definitivamente de nuestro discurso diario, de la Web, de los medios de comunicación y de las redes sociales en las que las declaraciones discriminatorias o de desprecio por cuestiones de sexo en muchas ocasiones se recrudecen debido al anonimato, a la desinhibición y al “efecto manada”. Nos referimos a la existencia de actitudes sexistas y de menosprecio que se traslucen en el léxico, en los chistes machistas, en las bromas, insultos, en las imágenes... 

Hablamos también de la propia composición de los mensajes. Este es un ejemplo de los muchos titulares machistas aparecidos en periódicos digitales durante la celebración de las últimas olimpiadas:

titulares machistas deporteSegún afirma Susana Guerrero Salazar, profesora de lengua de la Universidad de Málaga y autora de diversas publicaciones que abordan la relación entre mujer y léxico, "La mayoría piensa que utilizar un lenguaje igualitario es desdoblar constantemente (queridos y queridas; amigos y amigas…). Pero eso es solo una de las muchas tácticas que existen y precisamente no es una de las más recomendables. Pensar que el lenguaje igualitario es el desdoblamiento es como decir que una gota de agua es el océano”.

En cuanto al lenguaje multimedia (fotografías, iconos...), este también revela una presencia de estereotipos, con imágenes en las que determinadas profesiones aún aparecen adscritas a los hombres. Sin embargo, como contrapunto, el estudio encuentra ya numerosos ejemplos de lo contrario: fotografías de una mujer con casco de obra, un hombre con un niño en un entorno doméstico o mujeres utilizando las Tecnologías de la Información.

Estas son algunas propuestas de mejora que sugieren a los creadores de contenidos web:

  • El desdoblamiento del mensaje en ambos géneros, uso de barras (Bienvenidos y bienvenidas, Nombre de usuario/a…), aunque no abusivo, o uso de un término impersonal (Ciudadanía por Ciudadano).
  • Uso de fórmulas de contacto que no aludan al género del destinatrio: Contactar o Contacto, en lugar de Contacta con nosotros.
  • Nombrar en femenino los cargos, oficios o profesiones que desempeñen las mujeres. De esta manera, manifestamos y valoramos su presencia y función, contribuimos a visibilizarlas y a romper la mentalidad de que el protagonismo en el ámbito tecnológico corresponde a los hombres.
  • Presentar a las mujeres, como suele hacerse con los hombres, por su identidad social o profesional y no por su condición sexuada.
  • Utilizar imágenes que hagan visible la corresponsabilidad y que muestren a hombres realizando tareas tradicionalmente asociadas al ámbito femenino: por ejemplo, mujeres en el ámbito profesional y en sectores masculinizados y hombres en el ámbito doméstico.
  • Representación paritaria de mujeres y hombres.
  • Evitar las imágenes con connotaciones sexuales en las que la mujer queda reducida a un objeto.
  • Uso de voces masculinas y femeninas en igual proporción para las locuciones.
  • Uso de lenguaje no sexista en los textos.
  • Inclusión de enlaces a contenidos de igualdad de forma visible, preferiblemente en la home del sitio web.

Existen herramientas digitales que pueden sernos de ayuda para detectar y corregir el uso de lenguaje sexista. El Instituto de la Mujer ofrece acceso gratuito en su web al programa Nombra en Red que se instala en el ordenador como cualquier diccionario electrónico y que permite consultar las dudas para evitar utilizar lenguaje sexista en tus textos. Themis es otro corrector del lenguaje sexista. 

¿Cómo reaccionamos ante los mensajes sexistas?

Llegados a este punto resulta pertinente preguntarnos cómo reaccionamos ante la enorme cantidad de mensajes sexistas que recibimos a diario por los diferentes canales digitales y, sobre todo, cómo reaccionan nuestros jóvenes.

Un estudio realizado recientemente por la Universidad del País Vasco revela que a la mayoría de los adolescentes les cuesta ver el sexismo en mensajes publicitarios, porque sencillamente consideran que es un asunto del pasado, que nuestra sociedad ha superado la lacra del machismo. Por otra parte, de forma habitual se suele aceptar, e incluso legitimar, el sexismo de baja intensidad. Los llamados micromachismos se admiten como parte de nuestra realidad social, y en última instancia se ven en clave de humor, como una exageración o una broma graciosa. 

De hecho, muchos memes, imágenes o chistes que cada día intercambiamos en los grupos de WhatsApp son machistas, aunque los usuarios a veces no lo detectan; otras veces, aun detectándolo, deciden no actuar por no marcar la nota discordante, o ser tildados de aguafiestas por el grupo, y en muchas ocasiones los replican una y otra vez hasta hacerlos virales. Y no digamos ya en el caso de nuestros menores, entre los que está tan arraigado el sentido de pertenecia al grupo. 

¿Qué podemos hacer en nuestras aulas?

En el ámbito educativo, que es el que nos atañe, el análisis y la creatividad son las claves. Se trata de que los jóvenes pasen de consumir, a consumir críticamente y a producir contenidos que sirvan de protesta a vídeos, mensajes o comportamientos discriminatorios. Afortunadamente, en la Red encontramos cada vez una presencia mayor de recursos orientados al empoderamiento de la mujer. Esto demuestra que el colectivo de mujeres es consciente de lo importante que es su presencia activa en Internet (ciberactivismo) y no solo para alcanzar la visibilidad. 

Solo conseguiremos que Internet y, por extensión, la sociedad sean más igualitarias si las páginas web muestran modelos no estereotipados, se utiliza un lenguaje inclusivo (dirigido a mujeres y a hombres), si hay paridad en la representación de ambos sexos, si, en definitiva, se visibiliza realmente a las mujeres.

Mientras tanto, podemos denunciar los conenidos sexistas que encontremos en la Red a través de la sección de quejas del Instituto de la Mujer.  

Recursos educativos para trabajar contra los estereotipos sexistas

Para alumnos de Primaria 

Para alumnos de Secundaria

 Para profesores

  • Yo miro desde la igualdad. Un material de la Junta de Andalucía destinado a los profesores de Primaria que aporta estrategias y recursos educativos para evitar conductas sexistas y fomentar actitudes igualitarias en la escuela.
  • Propuesta coeducativa para desactivar los estereotipos de Género en Educación Primaria de la Facultad de Educación de la Universidad de La Rioja. Propuesta que aporta un plan de trabajo coeducativo con actividades concretas para modificar o corregir algunos errores en el ámbito de la escuela. Está estructurado en cuatro ejes (alumnado, profesorado, familias y equipo directivo) y atiende a diferentes ámbitos de actuación: literatura infantil, libros de texto, lenguaje, juegos, currículum oculto.

Para madres y padres

  • Observatorio andaluz de la publicidad no sexista. Recursos didácticos AMPAS. Conjunto de actividades destinadas a padres y madres que propone el análisis de una serie de anuncios publicitarios de contenido sexista. El objetivo último de esta guía didáctica es el de evitar por parte de las familias, agentes principales y primarios en la formación de los chicos y chicas, la transmisión de estereotipos que conduzcan al mantenimiento de los tradicionales roles de género que favorecen y justifican la discriminación hacia las mujeres.
  • Vivir en igualdad. Guía didáctica para madres y padres sobre coeducación. El Área de Igualdad de Oportunidades del Ayuntamiento de Málaga lanza esta guía con infinidad de recursos didácticos dirigida a padres que quieran introducir un cambio de actitud que favorezca la coeducación en igualdad de género. El módulo 1, “Sensibilización en Igualdad de Género”, incluye información y actividades para reflexionar sobre los roles y estereotipos que la sociedad asigna a cada sexo, la transmisión de dichos roles a través de los medios de comunicación y la publicidad, y el lenguaje sexista.
  • Estereotipos y coeducación. Esta guía, editada por el Consejo Comarcal del Bierzo y dirigida especialmente a padres, hace un recorrido que explica de una forma sencilla todo el proceso de adquisición y aprendizaje de los roles de género desde la infancia a la edad adulta y su mantenimiento mediante instrumentos hábilmente manejados con tal fin, y nos da las claves para afrontar una educación no sexista.

Por último,  el recurso 20 recomendaciones para crear contenidos educativos no sexistas, que ofrece orientaciones relativas a los aspectos esenciales en la creación de cualquier material educativo: los equipos de creadores, las decisiones curriculares, los contenidos y los aspectos técnicos y formales.

20 recomendaciones materiales no sexistas

 

Bibliografía

- Álvarez Tardío. B. y Alonso Cuervo, I., Elaboración de webs con perspectiva de género, Instituto Andaluz de la Mujer, Consejería de Igualdad y Bienestar socila (Junta de Andalucía).

Aprendamos a compartir. Guía didáctica de educación no sexista. Proyecto Accord. Semillas para la integración. Diputación Provincial de Castellón.

- AA VV: Redes sociales on-line, género y construcción del self, Facultat de Psicologia, Ciències de l’Educació i l’Esport Blanquerna, Universitat Ramon Llull
“20 recursos para aprender y crear recursos sobre la publicidad”, CEDEC (Centro Nacional de Desarrollo Curricular en Sistemas no Propietarios).

- Durán Medina, José Francisco: Comunicación 2.0 y 3.0, editorial ACCI, Madrid, 2013.

- Estudio sobre lenguaje y contenido sexista en la web, T-incluye.org, Fundación CTIC.

Guía didáctica para el análisis de los videojuegos, CIDE/Instituto de la Mujer, Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, Madrid, 2004.

- Guía didáctica para trabajar género y masculinidad con niños, niñas y adolescentes. “Creciendo juntos y juntas. Igualdad de género desde la infancia. Redmas, Red de Masculinidad por la igualdad de géner. Programa Creciendo juntos.

- La desigualdad de género y el sexismo en las redes sociales, Departamento de Educación, Política lingüística y Cultura del Gobierno Vasco, Vitoria-Gasteiz 2013.

- “Publicidad sexista”, en Wikipedia, 12 de agosto de 2016.

Junta de Extremadura
Consejería de Educación y Empleo
Secretaría General de Educación
Avda. de Valhondo, S.N,
III Milenio, Módulo 5
06800 Mérida
Aviso legal

emtic es el portal de innovación y tecnología de la educación de la Secretaria General de Educación de la Consejería de Educación y Empleo de la Junta de Extremadura