Saltar la navegación

3ª estación. Evaluación I

EVALUACIÓN DE LAS VOLTERETAS

3ª estación
EFTIC (CC BY-SA)

En la tercera estación se realizarán dos tipos de volteretas de las que se presentan a continuación, siendo cada alumno/a observado/a por un compañero/a, que realizará la evaluación pertinente (ver ejercicio Corrección de errores) y determinará su nivel de ejecución.

Las volteretas a realizar serán las siguientes:

  • Voltereta adelante: partiendo desde posición de pie, colocar las manos en la colchoneta mientras pasamos a la posición en cuclillas; tomar un pequeño impulso con el tren inferior mientras apoyamos la parte dorsal del cuello – espalda, llevando la barbilla al pecho; las piernas siguen agrupadas y al finalizar el giro, apoyar los pies en el suelo y sin ayuda de las manos, elevarse hasta la posición de pie.

  • Voltereta adelante con piernas abiertas: partiendo desde posición de pie, colocar las manos en la colchoneta mientras pasamos a la posición en cuclillas; tomar un pequeño impulso con el tren inferior mientras apoyamos la parte dorsal del cuello – espalda, llevando la barbilla al pecho; las piernas siguen extendidas y al finalizar el giro, apoyar los pies en el suelo (parte posterior del talón en primer lugar) y apoyando las manos, entre las piernas, elevarse hasta la posición de pie sin doblar rodillas.

  • Voltereta atrás: partiendo desde posición de pie, de espaldas a la colchoneta; realizamos un desequilibrio hacia atrás, apoyando la zona inferior de la espalda en la colchoneta, apoyamos las manos por encima de la cabeza, con los codos girados al frente; cuando las piernas se encuentren por encima del tronco, repulsar de brazos para permitir que la cabeza pase por debajo sin forzar las vértebras cervicales; Acabar apoyando los pies en el suelo, con las piernas flexionadas.

  • Voltereta atrás con piernas abiertas: partiendo desde posición de pie, de espaldas a la colchoneta; realizamos un desequilibrio hacia atrás, apoyando la zona inferior de la espalda en la colchoneta, apoyamos las manos por encima de la cabeza, con los codos girados al frente; cuando las piernas se encuentren por encima del tronco, totalmente extendidas, repulsar de brazos para permitir que la cabeza pase por debajo sin forzar las vértebras cervicales; Con las piernas extendidas, acabar el movimiento apoyando los pies en el suelo.